viernes, 30 de septiembre de 2011

El Terror



Preludio del silencio que inquietante

oscila entre ilusiones tenebrosas.
Indicio de las sombras sigilosas,
ocultas en tu anhelo palpitante.

Percibes mil latidos por instante
temiendo a creaciones engañosas,
y añorando epopeyas vigorosas
conviertes tu razón en delirante:

"¡Espíritu!, protégeme del llanto,
de males, de quimeras; que mi mente
no puede detener ya mi quebranto."

Un eco que se escucha eternamente,
el inicio y final de un mismo espanto.
Un grito de dolor y horror demente.


Antuán Jalil
30/07/2009